¡¡¡VIVAN LOS NIÑOS!!!

Hace más de seis años que escribí por última vez en este Blog.
Ese entretenimiento que me propuse para “guardar” los recuerdos de tantos viajes y tantos lugares, para conservar algunas fotos en orden, para dar un poco de vuelo a esas alas pseudoliterarias que me negaba a plegar por completo.

Hace más de seis años me despertaba el día de mi cumpleaños vomitando y con náuseas. Y 9 meses después, puntual como un reloj suizo, llegaba Miguel. Con su potencia descomunal durante todas las horas del día, con todas sus noches. Con su híperreactividad bronquial, con sus fines de semana en urgencias,con su pérdida constante de peso… y entonces me pasé a los blogs de lactancia, de crianza y de estimulación temprana (WTF).

Descubrí sorprendida la ingente cantidad de literatura escrita sobre una cuna, sobre las cacas o sobre el agarre de una teta, y cuán entretenidas e interminables podían ser las conversaciones sobre estilos de criar.

Pero más me sorprendió descubrir que lo peor de esa nueva situación no era el no dormir durante días, el no poder ducharme o el tardar dos horas para salir de casa, sino que lo peor era el nuevo miedo que me invadía, el miedo a que le pasara algo al que de repente, se convirtió en el motor de mi vida.

Y en estos desvelos me hallaba cuando las náuseas volvieron a aparecer. Apenas 7 meses después de recibir a mi primer cachorro, Amalia estaba en camino, y con su llegada y dos bebés en casa, la literatura se convirtió en un borroso recuerdo, incluso la de estimulación temprana.

Estos seis años se pueden resumir en niños, pañales, trabajo a horas y deshoras, risas, llantos, viajes cortos programados, Homeland por fascículos, grupos de whatsapp, fotos y vídeos de dientes, dibujos, canciones.

Y también de lucha interna por recuperar mi ilusión por el trabajo, mi dedicación al estudio, mi gusto por la escritura, por hacer algo de ejercicio, por volver a mi talla de antes, por ser decidida y tener claro dónde quiero vivir, a dónde quiero ir, cúales son mis objetivos, comprar o alquilar, conciliar, aceptar, negociar, ceder… todo mientras veo la vida pasar en los parques.

Y seis años después dicen que debemos estar confinados en casa porque hay una pandemia mundial que pone nuestra vida en peligro. Así. Como en las películas. Y va en serio, porque han cerrado los coles. Y las tiendas. Y porque teletrabajo (bueno, ahora me he escaqueado porque he sentido ganas de escribir y me he acordado del blog, del que ya no reconozco nada) mientras Marcos hace unas lentejas y los niños juegan y devoran libros de actividades infantiles. Y porque un repartidor con mascarilla nos ha dejado 4 cajas de agua en el rellano. Y porque leo sobre la enfermedad, sobre la muerte, sobre el miedo, sobre el colapso, sobre la crisis que viene, sobre la grandeza del personal sanitario que se expone por el bien común.

Y cuando me toca a mí dejar de trabajar y cojo el móvil, veo los 80 mensajes sin leer de cada día. Y veo tantos memes y mensajes con quejas de tener niños en casa. Y también lo leo en los períodicos.

Así no se puede trabajar.
Yo no soy profesora.
Envidia de los solterxs.
Netflix frente a Bob Esponja.
Dormir frente a plastilina.
Sacar al perro frente a psicomotricidad en el salón.
Casa ordenada frente a guardería en casa.

Y el talento twitero saca a relucir los egos mostrando esas habilidades que persiguen un segundo de gloria mientras hay quien propone dar ánimos a esos pobres padres y madres que tienen que aguantar en casa las 24 horas con sus cachorros haciendo lo inimaginable para que estén traquilos, contentos y despreocupados mientras se rompen la crisma por poder trabajar, aunque sea poco y de madrugada.

Pues sí.
Es lo que nos toca.
Pero basta de tanta queja.
Nuestras familias están a 3 horas y media de avión, así que ni para una ayuda puntual, ni para un tupper de croquetas los tenemos.
En casa tenemos dos niños, enérgicos, parlanchines y con carácter que no salen desde el jueves. Y que sí, a veces están nerviosos y alterados, pero la mayor parte del tiempo están felices de tener a sus papis las 24 horas del día.
Y me imagino mi rutina sin ellos con silencio, pudiendo teletrabajar 12 horas al día, viendo 4 series al mismo tiempo, leyendo un libro detrás de otro, viendo tutoriales de maquillaje y de crossfit indoor, lavando las cortinas y limpiando el horno… y quiero salir corriendo!

Tenemos sonrisas, tropezamos con juguetes, hay dibujos por todas partes, oigo el baile de la fruta mientras escribo, me abrazan, me saltan encima, me quieren… y pienso en qué tristes están las casas que no tienen niños cerca aunque les brille el parquet.

Y creo que tenemos la obligación moral de dar ánimos al resto:

– Eh, vecino que lees en el balcón!!!! Escucha, que los peques te van a cantar una canción!!!

– Twitteros e instagramers de postín que os hacéis fotos perfectas!!!! Aquí hacemos galletas y vemos la Pantera Rosa!!!!!

– Los que trabajáis sin problema todo el tiempo!!!! Atención!!!! Que me están haciendo trenzas mientras te escribo un mail y han hecho un arco iris de colores con los papeles de tu expediente !!!
Y dice Todo irá “vien”!!

Y es que sí, ellos sí creen que todo va a ir bien, para ellos, ya todo va bien… si no fuera por ellos, todo sería mucho más gris…

Y es que sí… Vivan los Niños!!!!!!

Para mis pollitos bonitos,

Mamá.

 

5 pensamientos en “¡¡¡VIVAN LOS NIÑOS!!!

  1. Me alegro mucho que a pesar de la situación o a causa de la situación has vuelto a escribir. Esta situación es una enseñanza para las familias, por ellos y para ellos “todo irá bien”.
    Y que Vivan los Niños.

  2. No dejes de escribir y compartir con nosotros esa otra visión del Covid- 19, en este tiempo llega como una bocanada de aire fresco.
    ¡Necesito arcoíris de esos!
    Un gran abrazo.

  3. Que bonita reflexión Aya , vivan los niñ@s la alegria de la vida , sin los que nos demuestran que el mundo es más sencillo de lo que pensamos
    Es lo más grande que la vida nos da a los padres , que felizmente siento cuando tengo a mis tres hijos en casa, los cinco juntos compartiendo en tiempo,hablando , jugando , riendo ,trabajando ….
    Porque la familia es lo más importante que tenemos y en estos momentos tan duros es cuando unidos podemos

  4. Hola Ayarí! Me ha gustado mucho leerte y tienes toda la razón, e incluso en mi caso (nuestro caso) que no tenemos niños, disfrutamos nuestros momentos, con confinamiento o sin él. Lo que quiero decir es que lo importante es saber disfrutar de lo que tienes, de lo tuyo, con quién convives…
    Un saludo!

  5. Josep Maria Calafell Matas Hola Ayari, Hoy precisamente, he recordado aquellos días del curso de WEB en el C C Navas, por dos motivos, el primero es que aquella pagina que empezé para la ONG L’hora de Déu continua “viva” pues des de enero de 2013, he publicado pequeñas notas, insertado los boletines de la ONG cada 3 o 4 meses, y estoy satisfecho del éxito que tiene pues tenemos mas de 15.000 paginas visitadas y visitantes de 25 paises. Ahora WordPress nos ha insertado anuncios y por esta razón he buscado ayuda a Jordi Flamarich (nuestro profesor) este ha sido el primer recuerdo y el segundo con una alegría al saber que eres madre de Miguel i Amalia FELICIDADES

¡Me encantaría saber qué te parece, opina aquí!

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