Aventura Ártica I: 66º 33′ 45”

Colores de Polo. Vista desde el Fiordo de Lyngen.

Colores de Polo. Vista desde el Fiordo de Lyngen.

Siempre he creído que hay lugares en los que nos encontramos bien porque sí. Y otros, en los que no.

Aunque suene a misticismo, estoy convencida de que el magnetismo de la Tierra no nos llega igual a todos, ni en todas sus partes.

Yo al menos he experimentado sensaciones de bienestar nada más pisar algunos suelos. Y me he sentido mal en otros aunque haya dispuesto de una grata compañía.

Llegar a un lugar blanco en todos sus rincones, frío, muy frío, pegado al Océano, donde en verano brilla el Sol a media noche y en Invierno las noches se llenan de luces… Eso la Tierra lo tiene que notar… Y tu cuerpo lo recibe.

Sé que esto parece más raro que encontrar a dos canarios en el Polo Norte.

Pero qué de sorpresas nos da la vida.

Gracias a Marcos por ésta.

 

Vista al Mar desde el Puerto de Tromsø

Vista al Mar desde el Puerto de Tromsø

Recién llegada del paralelo de latitud 66º 33′ 45” puedo decir que ha sido la desconexión más grande de mi vida.

Cinco días y esta mañana no recordaba qué autobús me llevaba al trabajo.

Qué importante es viajar. Qué importante es salir y cambiar. Respirar otro aire. Permitir que la Tierra te maraville y sonreír mientras te preguntas ¿quién o qué era ese o eso que ayer me preocupaba? El mundo ha seguido girando y a mí, no me quitan lo bailado.

Visitar el Polo Norte era un sueño que tenía desde pequeña, descubrir tierra de hielo, nieve sobre el mar,si será verdad lo de la aurora boreal, si los renos existen más allá de la Navidad…

Y sí. Existe. Y es inolvidable. Y está al alcance. Te lo cuento.

Osos polares esculpidos en hielo.

Osos polares esculpidos en hielo.

El Círculo Polar Ártico

Seis países convergen en el Círculo Polar Ártico: Islandia (aunque tan poca superficie que a veces no se cuenta), Rusia, Canadá, Groenlandia, Estados Unidos y Noruega. A éste último nos hemos ido.

Para llegar hasta allí salimos desde Barcelona hasta Oslo con Norwegian Airlines.

Bienvenido a Noruega. Por si no lo sabías, allí mantienen como moneda la corona, por lo que conviene que cambies euros (más vale que sea bastante porque es todo muy caro) en la oficina del Aeropuerto, que suele ofrecer mejor tipo de cambio. En cualquier caso, el pago con VISA es asequible en cualquier sitio y para cualquier cantidad.

Llegando a Oslo. Montañas nevadas y lagos helados.

Llegando a Oslo. Montañas nevadas y lagos helados.

Llegada al Aeropuerto Oslo Gardermoen. Se trata de un aeropuerto pequeño y bien comunicado con la ciudad. Dos trenes y un autobús te acercan al centro. En mi opinión, la mejor opción es el Local Train. Un tren que sale cada 30 minutos y tarda 23 minutos en dejarte en la estación central de Oslo. Cada viaje cuesta 90 coronas.

El otro tren es el Express,y la diferencia con el Local es que sale cada diez minutos, no cada treinta, y que cada trayecto cuesta 170 coronas.

De Oslo no puedo contar demasiado, pero sí que me sorprendió su pequeño tamaño, ver muchas de sus calles muy descuidadas y un índice de mendicidad bastante alto.

Nuestro Hotel

Nuestro Hotel

Al día siguiente volamos desde Oslo Gardermoen hasta Tromsø.

TROMSØ

Una de las calles principales de Tromso un día de marzo.

Una de las calles principales de Tromso un día de marzo.

La llegada desde el cielo es espectacular. Si no fuese por el tremendo golpe de las ruedas del avión sobre una pista metálica para luchar contra las gélidas temperaturas, aún tendría la cabeza en el blanco infinito de las montañas.

Un pequeño autobús espera a la salida del Aeropuerto para serpentear como un gusano por carreteras excavadas hasta dejarte en el centro de Tromsø, cerca del Hotel que hayas reservado.

Iglesia de Tromsø

Iglesia de Tromsø

Tromsø es una ciudad importante en Noruega, fue incluso capital del país durante un breve período de la II Guerra Mundial. Tiene una parte continental y muchas pequeñas islas que se extienden a lo largo de fiordos.

Paseando por el Puerto.

Paseando por el Puerto.

Tromsø se encuentra a 250 Kilómetros del círculo polar, lo que permite que tenga tanto el Sol de media noche como la noche polar.

Tromsø ofrece miles de posibilidades para disfrutar de la nieve. Hay muchísimas actividades para practicar.

Velero atracado en Tromsø

Velero atracado en Tromsø

La actividad estrella, y que quiero contaros detenidamente en el próximo post, es la observación de la Aurora Boreal.

Pero también se puede hacer:

Pescar en el hielo

Esquiar

Paseos en caballo

Trineo de perros o de renos (también os lo contaré, con visita a un Poblado Sami)

Cruceros por el Ártico

Motos de nieve

Excursiones con raquetas de nieve

Cruceros por el Fiordo de Lyngen

FLOTADOR TROMSO

Para poder hacer estas actividades, salvo que estés experimentado y tengas todos los equipos, lo mejor es contratarlas con agencias locales.

Para ello, te puedes dirigir a la oficina de turismo de Tromsø y contratarlas directamente, aunque te arriesgas a que no haya plazas, ya que las visitas se realizan con pocos participantes (afortunadamente).

Casita típica enTromsø

Casita típica en Tromsø

Para mí, la mejor manera es hacerlo a través de la web:

http://www.visittromso.no

Puedes reservar con antelación la actividad que no quieras perderte y una vez allí puedes animarte a contratar otras.

Pequeño embarcadero para barcos de transporte local.

Pequeño embarcadero para barcos de transporte local.

El crucero por el Fiordo de Lyngen es muy agradable y te ayuda a hacerte una idea de su inmensidad. Dar un paseo por cubierta es duro. El viento choca con la velocidad del barco y el hielo se te clava en la cara, pero merece la pena ver cómo se cuelan los rayos de sol y de repente, un rincón de nieve te encandila.

Vista del Fiordo de Lyngen.

Vista del Fiordo de Lyngen.

Para dar un paseo por el Fiordo puedes hacer uso del transporte local. Varios barcos parten del centro de Tromsø y hacen recorridos de unas dos o tres horas de duración con pequeñas paradas en torno a algunos núcleos de población.

Si tienes tiempo puedes entretenerte viendo curiosidades en el Museo Polar.

Si tienes tiempo puedes entretenerte viendo curiosidades en el Museo Polar.

Pasar varios días en un lugar así resulta de lo más agradecido. El tiempo se extiende, como en casi todos los sitios pequeños, pero si además, tiene estas características, tres días te parecen treinta.

Levantarte y poder decir me voy jugar en la nieve, o quiero hacer esquí de fondo, o voy a dar un paseo en trineo y esta noche después de cenar voy a intentar encontrar la Aurora… vale la pena. Y está al alcance de la mayoría. Buscar los pasajes con un poco de antelación, mirar hoteles asequibles y por supuesto, ahorrar un poco cada mes para poder hacerlo. Si te apetece, no te quedes con la pena.

Aquí te dejo un aperitivo para el próximo post.

La Aurora desde Tromsø

La Aurora desde Tromsø

Espero que esto te anime a descubrir el Polo.

Gracias por leerme.

Ayarí.

Pd. ¡Feliz Cumpleaños hermana!

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3 pensamientos en “Aventura Ártica I: 66º 33′ 45”

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